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“Nata Desmina” una iniciativa divertida que salva vidas

Cortesía fundación Belcorp

Son 35 años del Premio Cafam de la Mujer, que reconoce y valora los proyectos de las mujeres colombianas en el territorio y que a la fecha ha premiado a más de 700 mujeres que han logrado impactar de manera positiva su entorno y comunidad con su contribución al progreso y bienestar en diferentes regiones del país.

 

Desde 2023 Cafam en alianza con la fundación Belcorp lanzó un reconocimiento especial denominado Gracias a Ella. En esta versión, se postularon 183 mujeres y se preseleccionaron 29 finalistas que pasaron a una etapa de votación publica online, siendo seleccionada la iniciativa denominada Nata Desmina: Un espectáculo de títeres con los que se educa y capacita a niños, niñas y adolescentes, sobre el riesgo que representan los artefactos explosivos en los lugares donde se adelantan operaciones de desminado humanitario.

 

El Equipo de Integración del Programa Suma social, entrevistó a la teniente Lizeth Natalia Guío Pérez, de la brigada de Desminado Humanitario, quien lidera esta iniciativa:

 

Cuéntanos cómo surgió la idea de crear una capacitación sobre los riesgos de artefactos explosivos con un espectáculo de títeres:

 

Lizeth Natalia: Nosotros como brigada de desminado humanitario realizamos operaciones, de acuerdo con la convención sobre la prohibición de minas antipersonales o tratado de Ottawa, en la que sensibilizamos y fomentamos una cultura de comportamientos seguros en las comunidades. A raíz de eso, adelantamos operaciones y hacemos unas capacitaciones sobre los riesgos que representan los tipos de artefactos explosivos y sus efectos, cómo son, dónde están, cómo identificarlos y demás.

 

Cuando llegué a Baraya, Huila, una de las capacitaciones que tenía que hacer en comunidad era con bastante gente, incluyendo niños. Cuando empecé con la charla, bastante conceptual, de aproximadamente una hora y media o dos horas, los niños no me estaban prestando atención. ¿Qué pasaba? En la mayoría de los territorios en los que trabajamos, es súper normal hablar sobre artefactos explosivos y los niños y niñas no me prestaban atención porque no perciben el riesgo.

 

Al ver esto, dije “tengo que hacer algo”, pues los niños/as, muchos caminan una hora u hora y media para llegar de su casa a su escuela en territorios que no son seguros y allí pueden pasar muchas cosas. Pensé que debía crear algo que primero me sirviera para capacitar, que fuera fácil de transportar, ligero, y que funcionara sin depender de la corriente eléctrica, pues llegar a esos territorios no es fácil y las condiciones no son las óptimas.

 

Cuando llegué a mi casa, junto con mi mamá y mi equipo de trabajo, dijimos: intentémoslo digital. Pero no es fácil desarrollar o conseguir ese tipo de recursos y diseños. Fue ahí cuando decidimos hacer títeres, para que nos ayudarán a facilitar la comunicación con los niños y niñas.

 

¿Cómo fue ese diseño de la capacitación y cómo lo recibieron los niños?

 

Lizeth Natalia: Recuerdo que fue en pandemia por lo cual eso lo hizo más difícil, con mi mamá y el equipo hicimos unos títeres de espuma, supremamente artesanales, se podría decir. Solo una de ellas, que sí me la regalaron en la casa de teatro, era de tela. Le pusimos el uniforme que identifica a la brigada de Desminado Humanitario y volví a territorio.

 

Cuando volví a territorio, el cambio fue del cielo a la tierra. Estos niños que no nos estaban escuchando, al ver el fieltro tomaron asiento, aun viendo que salía un bracito que salía del títere. Se empezaron a comunicar con ella: “yo sí he visto eso”, “yo sé que eso significa peligro” o “mi mamá me ha dicho que nos los toque”, entonces hubo un cambio total en la conexión. Fue muy bonita, porque les habría su almita a hablar de temas que en principio no querían, que para ellos era muy incómodo. Fue ahí cuando pensé - esto funciona.

 

Seguí trabajando con ellos en Huila y Putumayo. Al inicio hubo unos diseños de los diálogos a partir de lo que yo creía correcto y las dinámicas eran muy bonitas, los niños eran muy afines. Ya con el tiempo en el trabajo dijeron que debíamos mejorarlo y repotenciarlo, nos dieron más apoyo, para ese entonces los títeres estaban muy dañados, pues eran de espuma.

 

Todo lo que había hecho fue manera empírica. Pero, actualmente, tenemos un kit de títeres en los siete batallones de Desminado Humanitario, tenemos rondas infantiles que hablan de artefactos explosivos: “alto, deténganse, mantenga la calma” y hemos mejorado los diálogos con la orientación del Alto Comisionado para la Paz.

 

Hoy en día tenemos shows muy bonitos que nos han traído cosas aún más bonitas, historias bastante fuertes, pero que nos han ayudado a cuidar los niños y niñas que están en territorios donde se adelantan operaciones y en los que no, porque también hay muchas comunidades que nos solicitan estas capacitaciones para prevención de accidentes con artefactos explosivos.

 

Debe ser difícil adaptar un tema tan sensible para enseñárselo a los niños y niñas. ¿nos puedes mencionar alguno de los retos que se les haya presentado y cómo lo solucionaron?

 

Lizeth Natalia: Al comienzo teníamos una teatrina súper pequeña que hice con tubos PVC y fieltro negro en la que nos metíamos cuatro personas, ahí utilizábamos maquetas de artefactos explosivos que, inmediatamente cuando las sacábamos, los niños corrían a verlas. Ahí los niños y niñas estaban teniendo comportamientos inseguros, empezaron a preguntar cosas como, “¿por qué Nata Desmina sí puede estar cerca de los artefactos?”. Cuando nos dimos cuenta de que esas eran las preguntas empezamos a corregir nuestro material para generar otros los diálogos.

 

Actualmente ya contamos con dinámicas como por ejemplo recolectar material reciclable mientras caminamos, porque todo es en campo, ahí pueden encontrarse con la maqueta de un artefacto. Ahí Nata Desmina, les dice “espera, eso no es así como tú lo ves. Eso es una mina antipersonal” - “¿Cómo así? ¿Qué es una mina antipersonal?” -  ahí se les dice que es una mina antipersonal y se les enseña a través de su rutina diaria. Implementamos rondas infantiles para que los diálogos no se sientan extensos y para que podamos parar a bailar y dar indicaciones.

 

También incluimos un payaso llamado “Pilito, porque es el más maluquito”, como ayuda para mantener la atención de los niños y niñas. Aunque, por el momento, solo está en mi equipo, pero la idea es que haya un “Pilito” en todos los batallones. Cuando terminamos las capacitaciones tenemos una pista de recreación o de juego en la que los niños y niñas superan cada obstáculo respondiendo una pregunta de los que Nata y sus amigos nos enseñan.

 

Por último, Natalia, cómo fue tu experiencia con los Premios Mujer Cafam y, por supuesto con el reconocimiento “Gracias a Ella de la Fundación Belcorp y Cafam”


Cortesía fundación Belcorp

Lizeth Natalia: Para mí el Premio Mujer Cafam es la puerta para un mundo nuevo de oportunidades. Para mí es la oportunidad para mostrarle al mundo lo que muchas mujeres hacen en territorio nacional. Es una experiencia indescriptible – menciona con la voz un poco quebrantada y nostálgica – porque jamás pensé tener esa oportunidad. Éramos 29 mujeres con historias increíbles, mujeres maravillosas y superheroínas con acciones emprendidas del corazón. Yo creo que lo que exalta Cafam y desde el año pasado la Fundación Belcorp, es eso, la voluntad de las personas para ayudar. Es una experiencia tan indescriptible porque aprendes muchísimo y te abre las puertas tanto en lo profesional como en lo personal.

 

Ese premio Mujer Cafam que se lo llevó Nadia Fernanda Sánchez, que también es una mujer fabulosa, es supremamente merecido. Yo tuve la oportunidad de representar el departamento del Huila, ya que desde allí surge la iniciativa Nata Desmina, y también tuve la oportunidad de ganar el premio “Gracias a ella” que apoya la Fundación Belcorp, a la que le agradezco infinitamente la colaboración, el apoyo y el impulso que me ha brindado. Es muy bonito que la comunidad, al leer tu historia, decide darte su apoyo.

 

Al igual que ‘Nata Desmina’ existen muchas iniciativas de impacto social en los territorios destables que merecen ser repotenciadas con trabajo colaborativo, como el apoyo de la Fundación Sonrisa de Ángeles Clown, que capacitó en habilidades de actuación y recreación a los soldados que están detrás de los títeres, o de iniciativas como la de los Premios a la Mujer Cafam, en alianza con patrocinadores como la Fundación Belcorp, Movistar Empresas, EY, Seguros Bolívar, Asocajas, entre otros.

 

¡Bravo a todas las mujeres que se presentaron en los Premios Mujer Cafam 2024, y nuestras más sinceras felicitaciones!

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“Las ventajas de trabajar con otros son: desde lo humano, aprender de los otros y compartir experiencias; en lo económico, cuando usted comercializa en grupo puede tener mayor peso en el mercado y tener mayor escala y sostenibilidad en el tiempo porque unimos capacidades.” 

Claudia Gutiérrez

Emprendedora Asociada, Asociación Hortofrutícola de Andes – Asofruandes 

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